EL MITO DE LOS NATIVOS DIGITALES:
Mark Prensky propuso en el 2001 el término "nativos digitales" para describir la facilidad innata que tienen las nuevas generaciones para manejar y alcanzar niveles superiores de destrezas en el manejo de dispositivos digitales. Asimismo identifica a las personas que pertenecen a las generaciones anteriores como "inmigrantes digitales", tal es el caso de los docentes que hablan un "lenguaje obsoleto" que no logro interesar y motivar a los estudiantes jóvenes que hablan un lenguaje nuevo.
Basado en mi experiencia docente creo que este concepto encierra una verdad a medias y más me parece una dañina polarización de la realidad. Ciertamente la tecnología ha venido a modificar entre otras cosas el rol del docente. En la actualidad sería ingenuo y poco realista esperar que un docente conozca absolutamente todo de su curso o de su ciencia y es un hecho que los alumnos pueden aportar (sobre un documental que vieron en tv, en youtube, etc.), lo cual es positivo, pues le recuerda al docente su responsabilidad al enseñar, los alcances de su conocimiento y experiencia, pero sobre todo lo motiva a seguir aprendiendo.
Pero otro cosa muy distinta es la malinterpretación que han hecho muchos círculos académicos, donde consideran a los docentes, especialmente mayores, como dinosaurios o analfabetos digitales. Por lo que no me siento muy a gusto con argumentos como los expresados en el artículo "La integración de las TIC en instituciones educativas" del libro "Los desafíos de las TIC para el cambio educativo" (Recursos, Semana 1): "Los nativos digitales pueden sorprender a los inmigrantes digitales. ¡Permítalo!" y otros similares, que pueden distorcionar y desvalorizar la tarea docente.
Muchas instituciones que promulgan el concepto del docente como un "facilitador", porque han "aprendido a recitar su lección" sin comprender su esencia, corren el riesgo de crear una cultura del menor esfuerzo entre su personal docente, ya que al alumno le corresponde la investigación y profundización de los temas... Nada más lejano de la realidad, porque olvidan un elemento obvio: el docente debe ser un experto en su materia y las clases magistrales no deben ser consideradas una peste a erradicar.
Es más, términos como "inmigrantes digitales", poseedores de un lenguaje obsoleto, viene a contradecir los principios andragógicos que fundamentan la enorme capacidad del adulto de seguir aprendiendo, por su cúmulo de conocimientos previos y experiencia de vida, así como por su gran necesidad de adquirir y aplicar conocimientos que le permitan la pronta resolución de problemas, especialmente laborales.
Si bien es cierto que los adultos suelen presentar cierta "resistencia al cambio", cuando se motivan son muy efectivos, quizás más que los estudiantes jóvenes que llegan a la escuela o la universidad por presión familiar, por continuar con sus amigos que eligieron determinada carrera, que frecuentemente no trabajan y que por lo tanto no saben apreciar el esfuerzo que hace la familia por tenerlos estudiando.
Esto sin mencionar la mala utilización que hacen de la tecnología: hablar y mensajer por celular en clase, chatear, ver y comentar en las redes sociales, jugar por internet incluso con sus mismos compañeros de aula, etc. Por lo que no hay que olvidar que los afamados "nativos digitales" son estudiantes en formación, que no necesariamente tienen la madurez y el pensamiento crítico requerido, para darle un uso correcto y productivo a la tecnología.
Esto me recuerda un artículo que publicó hace ya algunos años la revista "Muy Interesante", que hablaba precisamente sobre las nuevas generaciones y su interacción desde temprana edad con la tecnología. Su título lo dice todo: ¿Estamos creando "super niños o minimonstruos"? El debate está servido.
Y ustedes amigos, ¿cual es su opinión o su experiencia sobre los "nativos digitales"? Los invito a que puedan compartir conmigo sus ideas al respecto.

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